La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades reducirá, con ocasión de vacante, la ratio de las aulas ordinarias que tengan como alumnado de referencia a estudiantes matriculados en unidades específicas en centros ordinarios. Estas aulas son conocidas como aulas UECO.
La medida figura entre las novedades de las instrucciones de inicio del curso 2026-2027 presentadas este jueves a los sindicatos de la enseñanza pública y concertada. Además, las resoluciones regulan las aulas UECO, los centros de educación especial y la atención educativa domiciliaria y hospitalaria.
La directora general de Innovación e Inclusión Educativa, Xaro Escrig, ha explicado que «la medida da respuesta a una demanda histórica del sector y al mismo tiempo permite ofrecer una atención más ajustada al alumnado con necesidades educativas especiales que comparte grupo de referencia con el resto de sus compañeros y compañeras».
La reducción se aplicará en el aula ordinaria en la que se integre el estudiante de la UECO, siempre que se produzca una vacante. Educación sostiene que este cambio facilitará una atención más personalizada y mejorará la inclusión del alumnado con necesidades educativas especiales.
STEPV cuestiona el aumento de alumnos por unidad
STEPV ha valorado la reducción prevista en las aulas ordinarias. Sin embargo, ha centrado sus objeciones en la ratio propia de las unidades UECO, la dotación de las plantillas y la organización del profesorado.
El sindicato rechaza que el límite se haya elevado a diez alumnos durante el presente curso como consecuencia de las nuevas instrucciones de arreglo escolar. Aunque la negociación prevé que la ratio vuelva a situarse en ocho estudiantes en el curso 2027-2028, la organización advierte de que numerosas unidades tendrán más alumnado durante el próximo ejercicio.
A juicio de STEPV, esta situación dificultará los procesos de enseñanza y aprendizaje y la gestión diaria de las aulas. El sindicato defiende que una inclusión efectiva requiere grupos reducidos y ha recordado que ninguna UECO puede superar los diez estudiantes.
La organización ha trasladado a la Dirección General de Innovación e Inclusión Educativa varios casos en los que presuntamente se habría rebasado ese máximo. Educación se ha comprometido a revisarlos junto con la Inspección Educativa y los centros afectados.
Más personal desde el inicio del curso
STEPV también ha reclamado que la dotación extraordinaria prevista para las unidades que superen los ocho alumnos esté disponible desde el 1 de septiembre. El objetivo es que los centros puedan organizar las plantillas y preparar la incorporación del alumnado desde el comienzo de las clases.
El sindicato ha solicitado, además, instrucciones más precisas para asignar al profesorado de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje. Según sostiene, en algunos casos no se ha respetado la preferencia del personal con destino definitivo.
Otra de las discrepancias afecta a la posibilidad de que los especialistas de Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje destinados en las UECO atiendan a otros estudiantes del centro. Por otro lado, STEPV considera que estos profesionales deben dedicarse de manera prioritaria al alumnado de la unidad específica.
La Conselleria ha trasladado que revisará esta cuestión con la Secretaría Autonómica de Educación. Además, estudiará la regulación de criterios objetivos para determinar en qué circunstancias podrían prestar apoyo fuera de la UECO.
Educación refuerza la atención al alumnado vulnerable
Las tres resoluciones presentadas para el próximo curso pretenden mejorar la respuesta educativa al alumnado con necesidades especiales, enfermedades o circunstancias personales sobrevenidas.
Entre las novedades también figura la posibilidad de solicitar atención educativa domiciliaria fuera del plazo ordinario cuando existan enfermedades crónicas o situaciones justificadas. Hasta ahora, las solicitudes dejaban de admitirse dos meses antes de finalizar el curso.
Las instrucciones de los centros de educación especial mantienen, asimismo, la posibilidad de que el alumnado permanezca un año adicional. Esta es una medida que la Conselleria considera especialmente valorada por las familias.
«Nuestro objetivo es que ninguna alumna o alumno vea limitado su derecho a la educación por sus necesidades especiales, por una enfermedad o por circunstancias personales sobrevenidas», ha señalado Escrig.





