Los ayuntamientos de Vila-real y Almassora han coordinado una actuación conjunta para reforzar la seguridad en el puente de Santa Quitèria y unificar los criterios de intervención en los dos accesos a esta infraestructura histórica.
El concejal de Seguridad Pública y Emergencias de Vila-real, Toni Marín, se ha reunido en la comisaría de la Policía Local de Almassora con la concejala de Seguridad Ciudadana de este municipio, Silvana Rovira Bodí, así como con mandos policiales y responsables de Movilidad de ambos consistorios.
El encuentro ha servido para poner en común la información disponible y establecer una línea de trabajo compartida para mejorar la situación actual en el puente, especialmente en relación con el paso de vehículos no autorizados.
Medidas homogéneas en los dos accesos
Vila-real y Almassora coinciden en que cualquier actuación debe ser respetuosa con el puente y su entorno. Por ello, las medidas que se adopten serán las mínimas imprescindibles y estarán orientadas a garantizar el cumplimiento de la normativa de circulación, dificultar el paso de vehículos no autorizados y ofrecer mayor tranquilidad al vecindario que utiliza habitualmente este espacio.
Ambos ayuntamientos trabajarán en la misma línea para que las actuaciones sean homogéneas en los dos accesos al puente. Además de reforzar la señalización existente, que ya informa de los vehículos autorizados para atravesarlo, también se prevé implantar nuevas medidas que contribuyan a impedir físicamente el paso de los vehículos que no pueden circular por esta zona.
Toni Marín ha señalado que “estamos hablando de un puente con un gran valor histórico y cualquier actuación debe ser compatible con su conservación. Nuestra voluntad es reforzar la seguridad sin desvirtuar su imagen ni su entorno”.
El edil ha remarcado que “la señalización ya existe y es muy clara. Quien atraviesa el puente con un vehículo no autorizado sabe perfectamente que está incumpliendo la normativa. Por ello reforzaremos la señalización e incorporaremos medidas que dificulten este tipo de accesos. Se prevé que los trabajos empiecen esta semana”.
Seguimiento policial y mantenimiento del entorno
Los cuerpos policiales de ambos municipios reforzarán el seguimiento para comprobar la efectividad de las medidas que se vayan implantando. Además, los dos ayuntamientos mantendrán una comunicación permanente para valorar los resultados y ajustar las actuaciones si fuera necesario.
De forma paralela, Vila-real y Almassora trasladarán al Consorcio del Mijares la necesidad de realizar actuaciones de mantenimiento en determinadas zonas de arbolado que dificultan la visibilidad entre ambos extremos del puente.
El objetivo, según han indicado ambos consistorios, es seguir mejorando la seguridad, responder a las inquietudes trasladadas por los vecinos y actuar de forma preventiva antes de que puedan producirse incidencias.
Sin incidentes graves registrados
Los responsables de Seguridad de Vila-real y Almassora han coincidido en señalar que, de acuerdo con el seguimiento realizado por ambos ayuntamientos y la información facilitada por sus respectivas policías locales, no constan incidentes graves relacionados con el tráfico de vehículos en el puente de Santa Quitèria.
Marín y Rovira han corroborado que las incidencias registradas durante los últimos años han sido puntuales, aunque consideran necesario seguir trabajando desde la prevención, reforzar el cumplimiento de la normativa y atender las preocupaciones del vecindario.
Finalmente, Toni Marín ha apelado a la responsabilidad de la ciudadanía para que respete la normativa vigente. “Nosotros seguiremos adoptando las medidas necesarias para que se cumpla la normativa, pero también pedimos la colaboración de los usuarios. El objetivo es compatibilizar la seguridad vial con la conservación de un entorno agradable, cuidado y respetuoso con el valor histórico del puente”.



