El Ayuntamiento de Castellón ha reforzado el dispositivo municipal frente a los vertidos incontrolados con una campaña de concienciación, más vigilancia policial y un operativo específico de limpieza en los puntos donde se acumulan enseres voluminosos, restos de obra, poda y otros residuos abandonados.
El plan se centra en 72 puntos de vertido ilegal identificados en el término municipal. Más de la mitad se encuentran en la Marjaleria, una zona especialmente sensible por su extensión, dispersión territorial y aumento de tránsito durante los meses de verano.
El concejal de Servicios Urbanos, Sergio Toledo, y el concejal de Seguridad Ciudadana y Emergencias, Antonio Ortolá, han presentado las medidas que ya están en marcha y que se reforzarán en los próximos meses para prevenir, detectar y sancionar estas prácticas incívicas, que deterioran el entorno, generan riesgos para la seguridad y la circulación y suponen un coste añadido para las arcas municipales.
Toledo ha destacado que «la lucha contra los vertidos incontrolados es una tarea permanente que exige planificación, recursos y una actuación constante». El Ayuntamiento mantiene durante todo el año un dispositivo de limpieza y retirada de residuos abandonados, que incrementa su actividad en la época estival.
Un dispositivo de lunes a sábado
El operativo municipal divide el término de Castellón en tres grandes rutas y coordina el trabajo de las brigadas municipales, la empresa concesionaria de limpieza y la contrata encargada de la recogida de residuos inertes.
Los equipos actúan de lunes a sábado y revisan cada punto identificado con una frecuencia mínima de dos veces por semana. Esta planificación permite intervenir con rapidez ante nuevos vertidos y prestar especial atención a zonas con mayores acumulaciones o problemas de seguridad y circulación, como algunos tramos del camino Serradal.
«Se trata de un trabajo continuo y muchas veces poco visible, porque se limpia un punto y a los pocos días puede volver a estar lleno, pero es fundamental para proteger el medioambiente y mantener la calidad de los espacios públicos», ha señalado Toledo.
Más de 230 toneladas retiradas en mayo
Solo durante el mes de mayo, los servicios municipales han retirado más de 230 toneladas de residuos procedentes de vertidos incontrolados. Entre los materiales recogidos figuran restos de construcción y demolición, enseres voluminosos, poda y residuos mezclados, una combinación que dificulta y encarece su tratamiento.
La recogida y eliminación de los residuos voluminosos abandonados ha supuesto durante ese mes un sobrecoste estimado de 38.106 euros.
«Es un importe que podría destinarse a mejoras y servicios para los castellonenses si estos residuos se depositaran correctamente a través de los canales habilitados», ha subrayado el concejal.
El Ayuntamiento recuerda que la recogida domiciliaria de enseres voluminosos es gratuita y puede solicitarse en el teléfono 964 21 61 34. La retirada de restos de poda, también gratuita y puerta a puerta, debe pedirse a través del 010.
Más controles en zonas conflictivas
Por su parte, Ortolá ha anunciado un refuerzo del dispositivo de la Policía Local para prevenir, detectar y sancionar el abandono ilegal de residuos y enseres.
La vigilancia se intensificará en caminos rurales, zonas periurbanas, la Marjaleria y urbanizaciones de montaña, donde se han detectado acumulaciones reiteradas. El operativo contará con vehículos rotulados y camuflados para localizar a quienes realizan vertidos en momentos de menor presencia policial.
La Unidad de Protección del Medio Ambiente, UPROMA, intensificará también las labores de vigilancia, inspección y prevención en las zonas más sensibles. Además, la Policía Local continuará utilizando drones y otros medios tecnológicos para supervisar áreas de difícil acceso, detectar infracciones y recopilar pruebas.
Cuando se localice un vertido, los agentes investigarán los residuos y otros indicios para tratar de identificar a los responsables e iniciar los correspondientes expedientes sancionadores.
«En las últimas semanas ya se ha conseguido identificar a infractores no solo en el momento de cometer los hechos, sino también mediante investigaciones posteriores», ha indicado Ortolá.
27 denuncias hasta mayo
La Policía Local ha interpuesto 27 denuncias por vertidos ilegales hasta mayo, frente a las 22 registradas en el mismo periodo del año anterior. La mayoría de las infracciones han sido detectadas directamente por los agentes, aunque también se ha identificado a responsables mediante investigaciones posteriores.
Según los datos municipales, la mayoría de las denuncias han derivado en sanciones de alrededor de 800 euros.
«Nos hemos marcado como objetivo la tolerancia cero frente a estas conductas. Vamos a seguir trabajando desde la prevención y la concienciación, pero también sancionaremos a quienes incumplan las normas y deterioren la imagen de Castellón», ha afirmado Ortolá.
Las sanciones por estos comportamientos pueden alcanzar los 750 euros por arrojar residuos, manipular contenedores o ensuciar la vía pública, según la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana. Además, la normativa estatal contempla multas de hasta 2.000 euros por depositar residuos o enseres en lugares no autorizados y de hasta 100.000 euros en los casos más graves.





