El sector español fabricante de baldosas cerámicas cerró 2025 con una ligera recuperación productiva, pero todavía lejos de los niveles previos a la crisis energética. La producción alcanzó los 423 millones de metros cuadrados, un 1,7% más que en 2024, mientras que la factura energética total ascendió a 813,9 millones de euros, un 2,8% más que el año anterior.
El dato refleja una mejora moderada de la actividad, aunque el peso de la energía sigue condicionando la competitividad del azulejo. El coste energético representó el 16,8% de la facturación sectorial, por encima del 16,4% registrado en 2024. Además, el coste energético por metro cuadrado se ha duplicado respecto a 2019, en un contexto en el que la producción aún no ha recuperado los volúmenes anteriores a las sucesivas crisis.
La producción cerámica crece, pero sigue lejos de los niveles previos
El sector cerró 2025 con un censo de 102 empresas fabricantes, entre compañías de baldosas y piezas especiales. Las pymes representan el 77% del total, aunque concentran el 21,4% de la producción. Por su parte, las grandes empresas suponen el 23% del censo y reúnen el 78,6% de la producción sectorial.
Por tipo de pasta, la pasta blanca continúa ganando peso y ya representa el 89% de la producción, dos puntos más que en 2024. La pasta roja queda en el 11%. El sistema de conformado mantiene una presencia casi absoluta del prensado en seco, con el 99% de la producción, frente al 1% de la extrusión.
El gres porcelánico refuerza su posición como principal producto del sector y alcanza el 73,2% de la producción. Le siguen el azulejo, con el 21,7%; el gres, con el 4,8%; y otros productos, como piezas especiales y mosaico, con el 0,3%.
El gas sigue marcando el coste del sector
La industria cerámica mantiene una fuerte dependencia energética, especialmente del gas natural. En 2025, el consumo de gas alcanzó los 13,1 TWh, mientras que el consumo eléctrico se situó en 1,6 TWh. La estructura de consumo del sector se reparte entre un 90% de gas natural y un 10% de electricidad.
La factura del gas se mantuvo prácticamente estable, con 593,5 millones de euros, un 0,2% menos que en 2024. En cambio, la factura eléctrica aumentó hasta los 220,4 millones de euros, un 11,6% más.
El informe también recoge una mejora de la eficiencia energética. El consumo específico de gas por metro cuadrado cayó un 5%, mientras que el consumo eléctrico específico por metro cuadrado se redujo un 2%.
El peso energético del azulejo en la Comunitat Valenciana
El sector cerámico concentra una parte muy relevante del consumo industrial de gas. En concreto, representa el 59% del consumo de gas industrial de la Comunitat Valenciana y el 7,9% del consumo industrial de gas en España.
El autoconsumo fotovoltaico también gana presencia. En 2025, el 12% del consumo eléctrico del sector procedió de energía fotovoltaica, frente al 9% del año anterior. La industria cuenta ya con 59 plantas solares en autoconsumo, con 140 MW de potencia instalada y un crecimiento del 34% en generación renovable.
La cogeneración de alta eficiencia mantiene igualmente un papel relevante. La producción eléctrica por cogeneración aumentó un 2%, con 42 equipos en funcionamiento y una potencia instalada de 234 MW. Sin embargo, respecto a 2021, año de mayor producción, la generación eléctrica por cogeneración se ha reducido un 24%.
El coste del CO₂ aumenta un 53%
El impacto del sistema europeo de derechos de emisión también se ha incrementado para el sector. En 2025, las emisiones verificadas de CO₂ aumentaron un 3%, en línea con la evolución de la producción y del consumo energético.
El coste sectorial del sistema ETS ascendió a 56 millones de euros, un 53% más que en 2024. Este aumento se explica por la caída del 9% en la asignación gratuita de derechos de emisión, que generó un déficit del 38%, y por el aumento del precio medio del derecho de emisión, que se situó en 73,95 euros por tonelada de CO₂, un 13% más que el año anterior.



