Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón ha advertido de que la exclusión social se cronifica y se diversifica en la diócesis, hasta convertirse en una realidad estructural que, según denuncia la entidad, se normaliza con resignación por parte de las instituciones y de la sociedad.
La entidad ha presentado su Memoria de 2025, en la que constata una demanda social creciente y una realidad cada vez más compleja. Durante el último año, 26.777 personas han sido beneficiarias de su labor social a través de 200.943 intervenciones. Del total de personas atendidas, un 69% eran extranjeras.
Cáritas señala que la vivienda se consolida como el principal eje de exclusión y vulnerabilidad. También advierte de que la migración, la irregularidad administrativa y la pérdida de derechos se entrelazan como factores de exclusión, mientras que el empleo, aunque sigue siendo clave, ya no garantiza por sí solo la inclusión social.
Una llamada a las instituciones y a la sociedad
Ante este escenario, Cáritas Diocesana apela a las instituciones y a la sociedad en general para recuperar una mirada crítica y compasiva, capaz de denunciar estas situaciones y movilizar respuestas colectivas. En este sentido, la entidad subraya que «ninguna sociedad puede construirse sobre la resignación ante el sufrimiento de quienes quedan al margen».
La organización insiste en que el acompañamiento integral y sostenido resulta más eficaz que las respuestas puntuales. También defiende que tejer comunidad es una herramienta clave frente a la exclusión y la fragmentación social.
El obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón y presidente de Cáritas Diocesana, Casimiro López Llorente, lamenta en la introducción de la memoria que «en este tiempo que nos toca vivir, marcado por profundas transformaciones sociales y por nuevas formas de pobreza y exclusión, percibimos un desafío que atraviesa nuestra sociedad: el debilitamiento de los vínculos, la soledad creciente y la fragilidad de las relaciones humanas».
El director de Cáritas Diocesana, Francisco Mir, también apunta a la necesidad de reforzar las políticas sociales. Según indica, las entidades sociales «han procurado paliar en gran medida las deficiencias estructurales que las Administraciones no han corregido, y cuyas consecuencias han producido una creciente exclusión social».
Mir sostiene además que «la mejora en las políticas sociales podría conseguir resultados satisfactorios y es el camino que se debería seguir». En esa línea, añade que desde la entidad animan a colaborar para impulsar estas medidas.
Vivienda, migración y exclusión residencial
El área de Inclusión, a través del Servicio de Acogida y Acompañamiento, ha atendido a 1.466 personas en 2025, más de la mitad por primera vez. El perfil predominante ha sido el de persona migrante, que representa el 78% de los casos, muchas de ellas en una situación administrativa compleja.
La memoria recoge que más de 1.000 personas viven en exclusión residencial, ya sea en la calle, en alojamientos inseguros o en viviendas precarias. Además, el 28,6% carece de cobertura sanitaria.
Para responder a esta realidad, Cáritas ha desarrollado 73 procesos de acompañamiento individualizado y 457 atenciones jurídicas en materia de extranjería. La entidad vincula estos datos a una situación en la que la vulnerabilidad ya no responde a episodios puntuales, sino a dinámicas sostenidas en el tiempo.
Más de 70.000 intervenciones en el territorio
El área de Animación Comunitaria ha apoyado a 80 equipos parroquiales en toda la diócesis, con más de 70.000 intervenciones y atención a 4.179 personas. Esta labor ha contado con la implicación de cerca de 700 voluntarios.
Entre las iniciativas más destacadas figuran el apoyo psicosocial, el acompañamiento a la soledad no deseada y la mediación en materia de vivienda. Cáritas cuenta en conjunto con 819 personas voluntarias, 80 Cáritas parroquiales, 1.036 donantes y, junto con sus entidades vinculadas, 170 trabajadores.
En el ámbito de la Economía Solidaria, en colaboración con la Fundació Tots Units y Reciplana, la entidad ha acompañado a 1.761 personas en itinerarios de inserción sociolaboral. Este trabajo ha permitido 410 incorporaciones al mercado laboral, con el respaldo de una red de 265 empresas colaboradoras.
El presupuesto gestionado por Cáritas Diocesana de Segorbe-Castellón en 2025 ha ascendido a 6.804.678 euros. De esa cantidad, el 95% se ha destinado directamente a acción social y el 5% a gestión y administración. Las principales fuentes de financiación han procedido de fondos públicos, fondos privados y recursos concertados de la Residencia de Ancianos de Burriana.
La presentación de la memoria se enmarca en la Semana de la Caridad, que Cáritas Diocesana celebra del 1 al 8 de junio bajo el lema «Elige amar. Elige comunidad». La entidad concluye su diagnóstico con una apuesta por respuestas sostenidas frente a una exclusión social que considera cada vez más estructural.



