El Consell ha aprobado el nuevo decreto ley de movilidad que establece un marco regulador para ordenar la convivencia entre el sector del taxi y las VTC en la Comunitat Valenciana. La norma modifica la regulación vigente sobre arrendamiento de vehículos con conductor y la Ley del Taxi, con el objetivo de reforzar la seguridad jurídica tras distintas resoluciones judiciales que han anulado normas estatales, autonómicas y locales.
La nueva regulación nace después de un proceso de diálogo con representantes de ambos sectores e incorpora medidas de control, planificación y ordenación de la movilidad. Entre las principales decisiones figura la suspensión temporal, durante un máximo de dos años, del otorgamiento de nuevas autorizaciones de taxi en las áreas de prestación conjunta y de nuevas autorizaciones VTC de ámbito estatal en la Comunitat Valenciana.
La suspensión no afectará, en el caso del taxi, a las autorizaciones destinadas a aumentar el número de vehículos adaptados para personas con movilidad reducida, cuya adscripción será permanente y definitiva. Esta medida se mantendrá hasta que se elabore un informe exhaustivo sobre la situación de la movilidad y el equilibrio entre ambos sectores.
Nuevo régimen sancionador para las VTC
El decreto incorpora como novedad un régimen sancionador específico para garantizar el cumplimiento de las condiciones de prestación del servicio urbano de VTC. Las infracciones muy graves podrán alcanzar los 6.000 euros e incluir la inmovilización inmediata del vehículo.
Entre las conductas sancionables figuran la captación de clientes en la vía pública sin contratación previa, la circulación en busca de viajeros o la prestación de servicios fuera del ámbito autorizado. Además, los ayuntamientos podrán asumir la competencia para incoar, instruir y resolver determinados procedimientos sancionadores, así como recaudar las sanciones correspondientes.
Cambios para el taxi
En el sector del taxi, la norma amplía el número máximo de autorizaciones que puede tener una misma persona física. El límite pasa a ser de tres autorizaciones ordinarias y hasta cinco cuando estén vinculadas a vehículos adaptados para personas con movilidad reducida.
El decreto también flexibiliza la creación de nuevas autorizaciones. Aunque se mantiene la ratio general de una licencia por cada mil habitantes, podrán concederse nuevas licencias cuando exista demanda de servicio o cuando sea necesario incrementar la flota adaptada.
Además, se elimina la exigencia de plena y exclusiva dedicación en el taxi, aunque se mantiene la incompatibilidad entre ejercer como taxista y ser titular o conductor asalariado en servicios VTC. La norma regula también la transmisión de autorizaciones por herencia, incluso cuando los herederos sean menores de edad, mediante la designación de una persona representante hasta que puedan obtener la capacitación necesaria.
Nuevas condiciones para las VTC
En relación con las VTC, el decreto habilita provisionalmente a las autorizaciones estatales domiciliadas en la Comunitat Valenciana para realizar transporte urbano durante un plazo máximo de dos años o hasta la elaboración del estudio técnico sobre movilidad y equilibrio entre sectores.
La norma elimina la referencia que limitaba exclusivamente a los servicios interurbanos la actividad de las VTC y modifica las condiciones de contratación del servicio. Entre los cambios más relevantes se encuentra la supresión de los 15 minutos de espera para contratar un vehículo con conductor.



