La diputada de Compromís en Les Corts Valencianes Verónica Ruiz ha anunciado que se pone “a disposición del colectivo para encabezar el proyecto de Compromís por Castelló en las próximas elecciones municipales”, en un contexto marcado por el balance crítico que la formación realiza de los tres años de gobierno del Partido Popular y Vox en el Ayuntamiento de Castelló.
Ruiz, que fue concejala de gobierno entre 2015 y 2023, ha defendido que da este paso “desde la responsabilidad y la experiencia” y con la convicción de que “otro Castelló no solo es posible, sino que es necesario”. Según ha afirmado, la ciudad necesita “un gobierno que trabaje por las necesidades reales de la gente y que defienda la ciudad ante cualquier administración”.
La candidatura como alternativa municipal
La diputada ha situado su posible candidatura como una alternativa al actual ejecutivo local, al que acusa de centrar su acción política en “el autobombo y la propaganda”. En este sentido, ha advertido de que “la gestión municipal no puede vivir de notas de prensa y reels de Instagram”.
Ruiz ha sostenido que, en estos tres años, Castelló ha perdido oportunidades, con “servicios públicos deteriorados, barrios abandonados y un acceso a la vivienda cada vez más difícil”. Frente a esta situación, ha planteado una propuesta basada en “hechos y no en titulares”, con el objetivo de “volver a poner la ciudad en marcha”.
Entre sus prioridades, ha señalado la exigencia de un nuevo Hospital General, la reapertura de las urgencias del Raval y la puesta en marcha del consultorio de la Marjalería. También ha defendido el desbloqueo de los proyectos educativos pendientes y una política de vivienda “valiente”, que incluya la declaración de zona tensionada y medidas contra la vivienda vacía.
Ruiz ha apostado además por una fiscalidad “justa y transparente”, al considerar que la ciudadanía “paga más, como con la tasa de basura, pero no ve ninguna mejora en los servicios”. La diputada ha concluido que “Castelló merece un gobierno serio, honesto y que trabaje” y ha asegurado que da este paso “con humildad pero con determinación, para construir una alternativa valiente, honesta y ambiciosa”. “Otro Castelló no solo es posible”, ha remarcado, “es urgente”.
Compromís habla de una “legislatura perdida”
El portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Castelló, Ignasi Garcia, ha asegurado que “la cuenta atrás ha comenzado: queda solo un año para las elecciones” y ha calificado los tres años de gobierno municipal de PP y Vox como “una legislatura perdida, con más recortes, menos servicios y ningún proyecto de ciudad”.
Garcia ha afirmado que “no estamos ante casos puntuales, sino ante un patrón claro: recortes, paralización y propaganda”. Según ha resumido, la gestión del gobierno municipal se caracteriza por “muy poca y mala gestión y muchos titulares. Menos ciudad, más partido. Menos Castelló, más PP”.
El portavoz ha citado como ejemplos la situación de la sanidad, con “listas de espera disparadas, mamografías con meses de retraso, urgencias cerradas en el Raval y saturación en el Hospital General”; la educación, con “recortes en la EOI, líneas eliminadas y obras paralizadas como el Cremor o los conservatorios”; y la juventud, con “la eliminación del transporte gratuito, el cierre de centros juveniles y un acceso a la vivienda cada vez más imposible”.
Críticas a movilidad, economía e igualdad
En materia de movilidad, Garcia ha denunciado “la eliminación de carriles bici, un servicio de autobús peor, la descoordinación del TRAM y Cercanías y una Zona de Bajas Emisiones sin control real”. También ha criticado la paralización de proyectos estratégicos como Borrull, Cremor o la vivienda social.
Sobre la gestión económica, ha señalado que “mientras se bajan impuestos a unos, se duplica la tasa de basura a otros”, y ha advertido de la existencia de “presupuestos no ejecutados, facturas irregulares y escándalos en turismo”. Además, ha denunciado el “desmantelamiento de las políticas de igualdad, el abandono del colectivo LGTBI y los recortes en cooperación”.
Garcia ha criticado también “una cultura basada en el autobombo, con menos ayudas y más propaganda”, así como un gobierno que, a su juicio, actúa de forma “opaca, sin seguimiento de los acuerdos y con reiterados toques de atención del Síndic”.




