Un hombre acepta cuatro años de cárcel por intentar matar a un peluquero de Benicarló con un cuchillo y un cúter

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La Audiencia de Castellón le impone además una indemnización de más de 115.000 euros por las lesiones y secuelas que sufrió la víctima, que perdió parte de la visión de un ojo

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a un hombre a cuatro años de prisión por intentar matar a un peluquero de Benicarló durante una agresión ocurrida en febrero de 2024. La sentencia, que ya es firme, le considera autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y aprecia la circunstancia atenuante de grave adicción.

Además de la pena de cárcel, el condenado no podrá acercarse a menos de 500 metros de la víctima, de su domicilio o de su lugar de trabajo durante cinco años, ni comunicarse con ella por ningún medio.

La resolución judicial también le obliga a pagar una indemnización de 16.640 euros por las lesiones causadas y otros 99.130 euros por las secuelas permanentes que sufrió el herido, que perdió parte de la visión de un ojo tras la agresión.

Los hechos ocurrieron la madrugada del 16 de febrero de 2024, cuando el ahora condenado, acompañado de otro hombre declarado en rebeldía, comenzó a golpear la puerta de cristal de una barbería de Benicarló hasta que salió una empleada, pareja del propietario del local.

Según considera probado la sentencia, el agresor aprovechó que la mujer abrió la puerta para agarrarla del cuello y amenazarla con un cuchillo. En ese momento, el dueño del establecimiento salió en defensa de su pareja y el atacante se abalanzó sobre él con intención de matarle.

El peluquero sufrió una primera herida en una mano al intentar esquivar el cuchillo. A continuación, el condenado sacó un cúter y le hirió en la cara y en un ojo, provocándole una perforación del globo ocular.

Las graves secuelas del ataque

La víctima tuvo que someterse a una operación de reconstrucción del globo ocular y posteriormente a otra intervención por un desprendimiento de retina. Tardó 228 días en recuperarse de las heridas y arrastra como secuela una pérdida de agudeza visual.

La sentencia se dictó después de que las partes alcanzaran un acuerdo de conformidad por el que el acusado reconoció los hechos y aceptó la pena impuesta.

La Audiencia considera acreditado que el hombre tenía parcialmente afectadas sus capacidades por el consumo de alcohol y drogas en el momento de la agresión, motivo por el que aplica la atenuante de grave adicción.