El Ayuntamiento de Burriana ha reclamado al Gobierno de España la actualización inmediata de la financiación local y exige el abono de 7.539.135,39 euros que, según sostiene el consistorio, corresponden al municipio por la congelación de las entregas a cuenta de la Participación en los Tributos del Estado.
El alcalde, Jorge Monferrer, ha denunciado que la vigencia prorrogada de los últimos Presupuestos Generales del Estado, aprobados en 2023, no refleja ni el incremento de población de Burriana ni la recaudación real de impuestos como el IRPF o el IVA.
Monferrer ha advertido de que esta situación supone un “lastre financiero” para el municipio, que ya ha superado la barrera de los 40.000 habitantes, mientras las entregas a cuenta permanecen, según el Ayuntamiento, en niveles de hace tres años.
Reclamación por la financiación municipal
El primer edil ha señalado que «hoy somos muchos más vecinos y nos cobran muchos más impuestos; sin embargo, el Gobierno de España no nos paga más». En este sentido, ha apuntado que «la presión fiscal estatal ha subido un 57% frente a una inacción en las transferencias que, por ley, deberían ajustarse a la realidad demográfica y económica actual».
El alcalde ha calificado este escenario como un «triple castigo» para los burrianenses, al considerar que el Gobierno central retrasa pagos, retiene recursos procedentes de la recaudación y limita el uso de los remanentes municipales.
Monferrer ha afirmado que «es una situación perversa que enriquece al gobierno de Sánchez y empobrece a Burriana» y ha defendido que estos recursos permitirían mejorar servicios esenciales, acometer inversiones en centros sociales y edificios públicos, así como impulsar obras necesarias de protección de la costa.
Petición de una reforma urgente
El Ayuntamiento reclama también una reforma del sistema de financiación municipal para garantizar que los consistorios dispongan de recursos suficientes para prestar servicios sin recurrir al endeudamiento.
«Los ayuntamientos somos la administración más cercana al ciudadano, la primera puerta a la que llaman los vecinos, y sin embargo somos los grandes olvidados. No es una opción política, es una obligación institucional garantizar la suficiencia financiera para que Burriana pueda seguir prestando servicios de calidad sin recurrir al endeudamiento. Exigimos que se nos devuelva lo que por derecho y por ley nos corresponde para garantizar la igualdad de oportunidades de todos nuestros ciudadanos», ha señalado Monferrer.


