La villa romana de Benicató, en Nules, afronta la fase decisiva del proyecto más ambicioso desarrollado hasta ahora en este yacimiento arqueológico, con trabajos de excavación, consolidación, puesta en valor y musealización que buscan convertir este enclave en un gran espacio de referencia para comprender la romanización del litoral de Castellón.
La actuación, iniciada el pasado 12 de enero, se desarrolla sobre este Bien de Interés Cultural con el objetivo de ampliar el conocimiento sobre el enclave y mejorar su presentación al público. El proyecto está promovido por el Ayuntamiento de Nules y financiado con fondos europeos Next Generation a través del Ministerio de Turismo.
Más superficie excavada y nuevos hallazgos
En el momento del arranque de las obras, los restos visibles del yacimiento ocupaban una superficie aproximada de 1.600 metros cuadrados, pero tras los primeros meses de trabajo se han sumado 2.000 metros cuadrados más. Esta ampliación está permitiendo sacar a la luz nuevas estructuras y mejorar la lectura global de la villa.
Uno de los elementos más reconocibles del conjunto es su patio de 20 columnas con una balsa circular central, alrededor del cual se distribuían cerca de 40 departamentos ya conocidos. Además, en su etapa de mayor esplendor, la villa contó con baños privados, zonas ligadas a la explotación agraria y a la producción de vino, grandes losas de piedra para el prensado o molido y al menos cuatro grandes tinajas globulares destinadas al almacenamiento de alimentos.
Los trabajos actuales están permitiendo documentar hasta cuatro fases distintas de ocupación, así como nuevas dependencias, canales de suministro de agua, áreas de producción y una entrada monumental con pórtico hasta ahora desconocida. También han aparecido restos arquitectónicos como umbrales y columnas de piedra.
Materiales arqueológicos y restauración
Las excavaciones han sacado además a la luz abundante material arqueológico procedente de distintas fases del yacimiento. Junto a los restos cerámicos, han aparecido piezas de metal, hueso trabajado y restos de fauna consumida por los habitantes de la villa.
Todo el material extraído está siendo consolidado, limpiado y tratado en un laboratorio habilitado específicamente para este proyecto en el núcleo urbano de Nules. Paralelamente, el equipo de restauración trabaja en la consolidación y recrecido de estructuras para facilitar la comprensión del conjunto.
Recta final hacia la musealización
La intervención incluye también la musealización del enclave, con la instalación de réplicas de mosaicos hallados hace 70 años en el propio yacimiento, el extendido de gravas para resaltar las estancias, un nuevo vallado perimetral, recorridos interiores y nueva señalética interpretativa.
Excavada por primera vez en 1956, la villa romana de Benicató fue la primera de la provincia en ponerse en valor. Cuando concluyan los trabajos, el Ayuntamiento aspira a que se convierta en un enclave clave para conocer la presencia romana en la costa castellonense.



