El Consell ha puesto sobre la mesa un paquete de 421,26 millones de euros para hacer frente a los efectos económicos vinculados a la guerra de Irán en la Comunitat Valenciana. La estrategia reúne 27 medidas orientadas a sostener a las familias y a reforzar la actividad empresarial mediante ayudas, ventajas fiscales y financiación en condiciones bonificadas.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha explicado el contenido del plan después de la reunión mantenida con los agentes sociales en la Mesa de Diálogo Social. Según ha trasladado, el documento se plantea como una herramienta abierta, sujeta a revisión conforme avance la situación internacional.
La Generalitat prevé destinar 137,96 millones de euros a ayudas directas e indirectas, 153,3 millones a rebajas tributarias y 130 millones a préstamos bonificados. A esa cifra se suman 97,2 millones de euros en deducciones del IRPF.
Según ha defendido el jefe del Consell, la finalidad es responder de forma transversal a la presión económica generada por el conflicto, con medidas que alcanzan a los hogares, las clases medias, el mercado de la vivienda, el trabajo autónomo y los principales sectores productivos.
Entre las actuaciones previstas figura una ayuda para compensar el incremento de los intereses hipotecarios durante tres meses. La previsión es que alcance unos 180 euros por préstamo, con una dotación total de 10 millones de euros. El apoyo está planteado para hipotecas variables de hasta 200.000 euros sobre vivienda habitual en la Comunitat Valenciana, con rentas máximas de 60.000 euros en tributación individual y de 78.000 euros en conjunta.
En vivienda, la Generalitat incorpora 15 millones de euros en ayudas extraordinarias al alquiler. También incluye la actualización de los módulos de vivienda de protección pública para garantizar que la construcción de este tipo de inmuebles siga siendo viable.
El plan refuerza además el apartado social con 11,8 millones de euros destinados a familias acogedoras y a transferencias para ayuntamientos encargados de la atención social. En paralelo, el Consell plantea mantener congelado el precio del transporte público y apoyar la renovación de flotas del transporte por carretera con 27 millones de euros.
Los autónomos contarán con una línea específica de 4 millones de euros para absorber parte del incremento de los costes energéticos. Por otro lado, la Generalitat activará 100 millones de euros en financiación bonificada a través del Instituto Valenciano de Finanzas para empresas afectadas por la subida de precios.
A esta hoja de ruta se añaden 54,66 millones de euros para programas de internacionalización e impulso empresarial, junto con una línea de 30 millones de euros dirigida a actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras y agroalimentarias.
El paquete se completa con un plan de choque para acelerar actuaciones de eficiencia energética y con subvenciones a ayuntamientos por importe de 1,3 millones de euros.

