Los grupos municipales del Ayuntamiento de Burriana ya conocen los detalles del proyecto para construir el primer tanatorio con servicio de crematorio de la ciudad. El equipo de gobierno ha mantenido una reunión informativa con todas las formaciones con representación en el consistorio para exponer la propuesta presentada por la empresa Conejero e Hijos SL y avanzar en su análisis político y técnico.
La iniciativa contempla una infraestructura que, por sus plazos de desarrollo y tramitación, previsiblemente irá más allá de la actual legislatura. Por ello, el ejecutivo local ha apostado por compartir desde esta fase inicial toda la información con el resto de grupos, con el objetivo de favorecer el consenso y reforzar la transparencia en torno a un servicio que tendría un impacto estructural en la ciudad.
El alcalde de Burriana, Jorge Monferrer, ha explicado que «la infraestructura debe contar con la participación de toda la corporación, buscando un acuerdo común que beneficie a una ciudad que ya supera los 40.000 habitantes por encima de intereses partidistas». En la misma línea, ha señalado que el encuentro ha permitido abordar «un proyecto al detalle que va más allá de una legislatura y que puede convertirse en un nuevo servicio a la ciudadanía”.
El proyecto se plantea mediante una Declaración de Interés Comunitario (DIC) sobre una parcela de 5.617 metros cuadrados situada frente al cementerio municipal. Según se trasladó en la reunión, esta ubicación encaja dentro de los supuestos excepcionales que permite la normativa urbanística valenciana por su funcionalidad y por su proximidad a equipamientos vinculados al ciclo funerario.
Cómo sería el futuro tanatorio-crematorio de Burriana
La propuesta técnica prevé un edificio íntegramente en planta baja, con una superficie construida de 2.653 metros cuadrados. El complejo incluiría salas de velatorio, sala multiculto, espacios administrativos, cafetería y un horno crematorio dimensionado para menos de 350 incineraciones anuales.
La inversión estimada para ejecutar las obras supera el millón de euros. Además, el proyecto incorpora el compromiso de ajustarse al Decreto 228/2018 del Consell, que regula el control de emisiones a la atmósfera en este tipo de instalaciones.
Otro de los aspectos expuestos a los grupos municipales ha sido la accesibilidad del enclave. La parcela se encuentra a unos 300 metros de la CV-18, una circunstancia que, según se ha detallado, contribuiría a reducir la afección sobre el tráfico urbano en el entorno más próximo.
Antes de que el complejo pueda abrir sus puertas, la actuación deberá completar toda la tramitación administrativa y sectorial exigida. Además de la DIC, serán necesarias las correspondientes licencias municipales y los informes favorables en materia de salud pública y sanidad ambiental, de modo que el futuro servicio cumpla la normativa sanitaria mortuoria vigente.
Con este primer encuentro, el consistorio da un paso inicial en el análisis de una infraestructura inédita en Burriana y que busca abrir el debate político sobre un servicio funerario que hasta ahora no existe en la ciudad.

