España culmina desde mañana la implantación práctica del DNI digital. Un año después de la aprobación del Real Decreto 255/2025, la aplicación MiDNI deberá ser aceptada por organismos públicos y también por empresas privadas cuando un ciudadano necesite identificarse presencialmente.
Con este cambio, el teléfono móvil pasa a convertirse en una alternativa plenamente válida al DNI físico en numerosos escenarios cotidianos. Entre ellos figuran el acceso a trámites notariales, la acreditación de mayoría de edad, el check-in en hoteles, la recogida de paquetería, la compra de entradas nominativas, el alquiler de coches o la retirada de medicamentos en farmacias.
El sistema permite acreditar la identidad con garantías de seguridad y verificación en tiempo real. La clave está en un QR temporal emitido por la Policía Nacional, que permite comprobar en ese mismo instante la autenticidad de los datos del titular. Además, la herramienta ha sido planteada para que cada usuario comparta solo la información imprescindible en cada situación.
Tres niveles de identificación desde el móvil
La aplicación ofrece tres formatos distintos de visualización. DNI Edad se limita a mostrar la fotografía, el nombre y la confirmación de mayoría de edad. DNI Simple añade apellidos, sexo y validez del documento. DNI Completo, por su parte, incorpora la totalidad de los datos contenidos en el soporte físico.
El acceso a este servicio exige varios pasos previos. El ciudadano debe disponer de un DNI vigente, registrarse en el sistema y completar la activación de la aplicación. Ese trámite puede realizarse por Internet, en dependencias policiales o en municipios que dispongan de terminales específicos de actualización documental.
Una vez activado, el sistema no almacena permanentemente la identidad en el terminal, sino que consulta la información en tiempo real cada vez que el usuario necesita acreditarse. Si el documento se extravía, es robado o queda invalidado, la versión digital también puede dejarse sin efecto tras la correspondiente comunicación ante la Policía Nacional.



Del DNI electrónico al DNI en el móvil
La implantación obligatoria de MiDNI coincide con otro hito en la historia reciente de la identificación en España. Este año se cumplen dos décadas del DNI electrónico, que abrió la puerta a la firma digital y al acceso seguro a servicios telemáticos de la Administración.
La evolución del documento ha sido progresiva durante décadas. Aunque su creación oficial se remonta a 1944, el primer DNI se expidió en València en 1951. Desde entonces, el modelo ha ido cambiando para incorporar mejoras de seguridad y adaptarse a los avances tecnológicos.
La informatización del documento en 1990, la llegada del DNI electrónico en 2006, la incorporación de tecnología NFC en 2015 y la adaptación al formato europeo en 2021 han marcado una transformación continua. Ahora, con la consolidación del DNI digital, esa evolución se traslada de forma definitiva al entorno móvil y a la identificación presencial del día a día.

