La alcaldesa de Castellón, Begoña Carrasco, ha visitado este lunes las obras de mejora del Camí de l’Obra, en la zona de la Marjalería, una actuación con la que el Ayuntamiento prevé acondicionar uno de los viales con mayor tránsito de vehículos, especialmente durante la época estival. En la visita ha estado acompañada por el concejal de Urbanismo e Infraestructuras, Sergio Toledo, y la teniente de alcalde del Grau, Ester Giner.
La actuación, que ejecuta la empresa Becsa, cuenta con una inversión de más de 850.000 euros y afecta al tramo comprendido entre la ermita de Sant Francesc de la Font y la conexión entre el Camí de les Villes y el Serradal.
Carrasco ha destacado que esta intervención da respuesta a una reivindicación vecinal histórica en un camino en el que no se actuaba desde hace 40 años, coincidiendo con el momento de su creación. Además, ha subrayado que, gracias al Plan de Asfaltados, el actual equipo de gobierno ha mejorado ya 13 caminos en la Marjalería desde el inicio del mandato.
Obras con un plazo de diez semanas
La alcaldesa ha explicado que los trabajos se centran en el acondicionamiento del firme y en la mejora de la seguridad vial, con un plazo de ejecución de diez semanas, por lo que podrían estar terminados antes del verano.
La superficie sobre la que se actúa alcanza unos 19.700 metros cuadrados. Antes del inicio del asfaltado, ya se habían llevado a cabo tareas de desbroce, fresado del firme, saneamiento de las zonas más dañadas y drenaje de la acequia que discurre en paralelo al camino.
El proyecto contempla también la renovación de la señalización horizontal y vertical para reforzar la circulación en este vial.
Más anchura y una barrera de seguridad
Carrasco ha insistido en que la actuación no solo permitirá renovar el firme de un vial muy deteriorado por el paso del tiempo, sino también mejorar la seguridad vial, tal y como venían reclamando los vecinos de la Marjalería.
Entre las mejoras previstas se incluye el ensanchamiento del vial en algunos puntos y la instalación de una barrera o bionda de seguridad junto a la acequia de l’Obra, que hasta ahora no contaba con una separación física respecto al camino. Según ha señalado la alcaldesa, esta situación suponía un riesgo tanto para los vehículos como para las personas que transitan a pie por la zona.
Carrasco ha defendido además que esta actuación responde a la apuesta del actual equipo de gobierno por la escucha activa, el diálogo y la participación ciudadana para atender las demandas vecinales.
Asfalto reciclado para reducir el impacto ambiental
La alcaldesa ha remarcado también que las obras incorporan criterios de sostenibilidad y protección ambiental en un entorno de gran valor como la Marjalería. Para ello, se está utilizando una mezcla de asfalto reciclado, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de la intervención.

