El Ayuntamiento de Castellón ha reforzado en los últimos días las actuaciones preventivas frente a la proliferación de mosquitos tras las últimas lluvias y el mantenimiento de temperaturas suaves. La concejalía de Salud Pública ha activado un protocolo específico en todo el término municipal con el objetivo de intensificar las tareas de control en los puntos más sensibles y anticiparse a posibles repuntes.
El concejal de Salud Pública, Luciano Ferrer, ha explicado que «tras las últimas lluvias, se ha activado un protocolo específico de actuación en todo el término municipal, con el objetivo de reforzar las tareas preventivas y garantizar una intervención coordinada y eficaz en los distintos puntos de la ciudad». Según ha señalado, el consistorio mantiene durante todo el año un seguimiento constante de la situación para actuar con rapidez cuando las condiciones meteorológicas elevan el riesgo.
Dentro de este dispositivo, los trabajos se están centrando en espacios donde suele acumularse agua, como charcos, imbornales, acequias y otras zonas húmedas del municipio. En estos enclaves se aplican tratamientos larvicidas con productos específicos, adaptados a las características de cada entorno. En los casos en los que se considera necesario, estas actuaciones se complementan con tratamientos adulticidas, siempre con productos que, según explica el edil, son seguros para las personas y respetuosos con el medio ambiente.
Más recursos para el control de mosquitos
Ferrer ha destacado además el incremento del presupuesto destinado a este servicio, que pasa de 55.200 euros a 80.010 euros, lo que supone una subida cercana al 30 %. A juicio del responsable municipal, este refuerzo económico permite ampliar los recursos disponibles y mejorar la capacidad de respuesta, especialmente después de episodios de precipitaciones.
El concejal ha detallado que las actuaciones se desarrollan con especial atención en zonas como el Grao, la Marjalería y la red de imbornales repartida por toda la ciudad, al considerarse puntos clave dentro de la estrategia municipal de control. Además, ha asegurado que el Ayuntamiento mantiene un contacto constante con la ciudadanía para recoger avisos y aportaciones que ayuden a mejorar la eficacia de las intervenciones.
Colaboración vecinal para evitar focos de cría
El edil ha insistido en que la eficacia de estas campañas también depende de la implicación de la ciudadanía. En este sentido, ha advertido de que «el éxito de estas campañas está muy ligado a la implicación de la ciudadanía ya que las actuaciones municipales deben complementarse con medidas preventivas en el ámbito privado para ser realmente eficaces».
Asimismo, ha subrayado que «si no existe esa colaboración, los tratamientos pierden gran parte de su efectividad, por lo que es imprescindible que ambas líneas de actuación vayan de la mano». Según ha explicado, muchos de los focos de cría se localizan en espacios particulares o en zonas con abundante vegetación donde el agua queda estancada sin control.
Entre los elementos que pueden favorecer la reproducción de mosquitos, el concejal ha citado macetas, cubos, depósitos abandonados, recipientes con agua de lluvia, piscinas, jardines privados o canalizaciones deterioradas. Por ello, ha reclamado extremar las precauciones también en el ámbito doméstico para evitar que estos puntos se conviertan en criaderos.
Ferrer también ha puesto en valor la función de especies como golondrinas, aviones y vencejos, que actúan como depredadores naturales de los mosquitos y suelen anidar en edificios. Según ha defendido, la conservación de esta fauna, junto a la acción municipal y la colaboración vecinal, resulta clave para mantener bajo control la población de mosquitos durante los meses de más calor.

