La Diputación de Castellón ha reforzado su apuesta por la seguridad en el medio rural con una nueva línea de subvenciones destinada a ayuntamientos y entidades locales menores de menos de 5.000 habitantes para contratar el servicio de guarda rural. El objetivo es mejorar la vigilancia en el campo y prevenir hurtos en explotaciones agrícolas de la provincia.
La presidenta de la institución provincial, Marta Barrachina, ha destacado la utilidad de este recurso, implantado por el actual Gobierno Provincial en 2024, para dar respuesta a una de las principales preocupaciones del sector agrario. “Un servicio necesario y muy útil para las localidades más pequeñas de nuestra tierra, donde el sector agrícola tiene un peso importante y existe una amplia superficie de cultivo que requiere vigilancia y protección”, ha señalado.
Bases
La Junta de Gobierno ha aprobado las bases que regirán la concesión de estas ayudas, dirigidas a sufragar la contratación de guardas rurales para vigilar y controlar posibles hurtos en los cultivos. Este servicio se plantea sin invadir competencias propias de agentes medioambientales de la Generalitat Valenciana ni de los cuerpos de seguridad autonómicos o estatales.
Marta Barrachina ha remarcado que cada año aumenta el número de ayuntamientos que solicitan esta ayuda y ha animado a los municipios que cumplan los requisitos a incorporarse a la convocatoria. “Trabajamos para que nuestros agricultores desarrollen su trabajo con tranquilidad y seguridad. Y este servicio ha demostrado ser una herramienta útil para prevenir robos en el campo”, ha afirmado.
Podrán beneficiarse de esta línea de subvenciones los ayuntamientos o entidades locales menores que no dispongan de servicio de vigilancia, tengan menos de 5.000 habitantes y cuenten con al menos un 30 % de superficie cultivada en su término municipal. Las ayudas se destinarán a financiar la contratación del servicio de vigilancia y control frente a hurtos de cultivos con repercusión provincial.
Una dotación de 300.000 euros
Para este ejercicio, la Diputación ha reservado una dotación de 300.000 euros. La subvención podrá cubrir hasta el 100 % de los gastos subvencionables, con un máximo de 12.000 euros por beneficiario. “Una cantidad económica muy importante que permitirá a los municipios mejorar la vigilancia del campo y prevenir robos”, ha añadido la presidenta provincial.
En la valoración de las solicitudes se tendrá en cuenta, por un lado, el número de habitantes y, por otro, el porcentaje de superficie cultivada respecto al total del municipio.
Los ayuntamientos interesados dispondrán de un plazo de 20 días naturales desde el día siguiente a la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia de Castellón para presentar sus solicitudes.

