La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal dedicado al robo con fuerza en establecimientos hosteleros y ha detenido a siete personas como presuntas autoras de 86 robos cometidos en distintas provincias españolas, una actividad delictiva que ha generado un perjuicio económico de 345.000 euros.
La investigación ha sido desarrollada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Teruel, que ha culminado la fase de explotación de la Operación PORTOFEL, centrada en una organización criminal estructurada y con un marcado carácter itinerante.
Las detenciones se han producido en Soneja (Castellón), Xirivella (Valencia) y Castelerás (Teruel). A los arrestados se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal y delitos contra el patrimonio.
Según las diligencias practicadas, el grupo está vinculado a robos con fuerza perpetrados en las provincias de Teruel, Castellón, Valencia, Zaragoza, Alicante, Soria, La Rioja, Córdoba, Ciudad Real y Cantabria. En el caso de Teruel, 27 robos se han registrado en las comarcas de Jiloca, Gúdar-Javalambre, Bajo Aragón, Cuencas Mineras y la Sierra de Albarracín.
Un modus operandi itinerante y altamente coordinado
La organización criminal actuaba de forma itinerante y perfectamente estructurada. Sus integrantes seleccionaban establecimientos hosteleros en diferentes provincias y aprovechaban horarios nocturnos o momentos de baja afluencia para forzar los accesos mediante herramientas específicas.
Una vez en el interior, se dirigían de manera rápida y directa a los elementos de mayor rentabilidad inmediata, como máquinas recreativas, cajas registradoras y máquinas expendedoras de tabaco.
Para desplazarse utilizaban vehículos de alta gama, lo que les permitía recorrer grandes distancias en una misma noche y dificultar su localización. Además, empleaban teléfonos móviles y medios tecnológicos para coordinarse, evitar patrones repetitivos y minimizar el riesgo de ser detectados.
Registros e incautaciones
En el marco de la operación se han llevado a cabo dos registros domiciliarios y la inspección de tres vehículos de alta gama. Durante estas actuaciones se han incautado más de 8.200 euros en efectivo, numerosos teléfonos móviles, tarjetas SIM, herramientas, llaves de vehículos, una importante cantidad de cajetillas de tabaco, ropa utilizada en los robos y sustancias estupefacientes en cantidad superior a la considerada de autoconsumo.
Las diligencias instruidas y las personas detenidas han quedado a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Teruel.


