La empresa pública Reciplasa ha culminado con éxito el proyecto de I+D+i COMBOOST. Esta iniciativa está orientada a optimizar la biodegradación de bioplásticos en plantas de compostaje industrial, con avances relevantes para el sector de la gestión de residuos y la economía circular.
El proyecto ha abordado uno de los principales retos actuales del tratamiento de residuos compostables: la desalineación entre los tiempos de degradación de los bioplásticos y los ciclos operativos reales de las plantas de compostaje. Para ello, el equipo investigador ha analizado residuos urbanos. Además, identificó el ácido poliláctico (PLA) y los materiales basados en almidón termoplástico (TPS) como los bioplásticos más presentes en los flujos de entrada.
Un aditivo microbiano para acelerar la degradación
A partir de este análisis, los investigadores estudiaron más de 120 microorganismos. Finalmente, seleccionaron la bacteria Aneurinibacillus thermoaerophilus por su alta eficacia degradativa y su estabilidad en condiciones termofílicas.
Como resultado, COMBOOST ha desarrollado un aditivo microbiano optimizado que permite intensificar la actividad biológica del proceso de compostaje. De este modo, favorece una fase termofílica más estable y acelera la desintegración de los materiales compostables. Estos resultados han sido validados tanto en laboratorio como en ensayos piloto. Para ello, se han utilizado productos reales del sector del envase.
Herramienta predictiva para el ecodiseño
De forma complementaria, el proyecto ha generado una herramienta predictiva basada en el modelo de Monod, que integra variables clave como la temperatura del proceso y el área superficial de los materiales. Gracias a esta aplicación se permite simular distintos escenarios industriales. Además, se plantea como un apoyo estratégico para el ecodiseño de nuevos productos compostables adaptados a las condiciones reales de tratamiento.
El presidente de Reciplasa, Sergio Toledo, ha señalado que “los resultados de COMBOOST suponen un paso adelante para mejorar la eficiencia de las plantas de compostaje y avanzar hacia un modelo de gestión de residuos más sostenible, reduciendo el riesgo de generación de macro y microplásticos y garantizando un compost de mayor calidad”.
Investigación aplicada y colaboración
Con la finalización de esta fase, COMBOOST consolida una base tecnológica y científica que mejora la viabilidad técnica y económica del tratamiento de bioplásticos. Además, refuerza el papel de la investigación aplicada en la transición hacia una economía circular.
El proyecto ha sido desarrollado por Reciplasa en colaboración con la Universitat Jaume I, AIMPLAS y CEBIMAT. También ha contado con financiación del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial dentro del programa de Proyectos de I+D en Cooperación. Dicho programa está cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
Además de COMBOOST, Reciplasa mantiene activos otros proyectos de investigación orientados a la innovación en el tratamiento de residuos. Por ejemplo, COMPOLABEL y ADISAFE, que están centrados en el desarrollo de nuevos estándares de compostabilidad y aditivos bio-basados para plásticos compostables.


