El Ayuntamiento de Castellón de la Plana ha formalizado la adquisición de una quinta vivienda destinada a ampliar el parque municipal de vivienda social. Esta operación supone una inversión de 110.961 euros. Además, se enmarca en la estrategia municipal para reforzar las políticas de acceso a la vivienda.
La compra fue aprobada por la Junta de Gobierno Local el pasado mes de diciembre. Por tanto, permite al consistorio cumplir el objetivo de incorporar cinco viviendas sociales antes de finalizar 2025. Según ha señalado la alcaldesa, Begoña Carrasco, “con esta adquisición cumplimos tal y como nos comprometimos con la compra de esas cinco viviendas”, subrayando que se trata de una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
El Ayuntamiento ha destacado que las cuatro viviendas adquiridas con anterioridad ya han sido adjudicadas a las familias que harán uso de ellas. Esto se ha realizado dentro de los criterios establecidos por los servicios municipales de bienestar social.
Inversión global de 1,5 millones de euros
Desde el equipo de gobierno se insiste en que esta legislatura está marcada por una apuesta prioritaria por la vivienda. Este compromiso se traduce en una inversión global de 1,5 millones de euros. Este importe es la mayor cantidad destinada hasta ahora por el consistorio a la compra de vivienda social.
En este contexto, la alcaldesa ha defendido que “frente a la inacción y la falta de medidas del anterior gobierno municipal, que fue incapaz de adquirir una sola vivienda social en ocho años, estamos dando respuesta a esta demanda social con hechos y realidades”.
Más vivienda protegida y ayudas al alquiler
El Ayuntamiento también ha puesto en valor otras actuaciones en materia de vivienda, como la liberalización de suelo en distintos puntos de la ciudad. Esta medida permitirá la construcción de más de 3.800 viviendas, de las cuales más del 40 % serán de protección pública. A ello se suma la colaboración institucional que hará posible la construcción de 123 viviendas de protección pública en la zona de Censal, gracias a la cesión de dos solares municipales.
Asimismo, en 2026 se pondrá en marcha una línea de ayudas municipales al alquiler joven, dirigida a uno de los colectivos con mayores dificultades para acceder a una vivienda. Además, continúa desarrollándose el Plan de Barrios, que con financiación europea está permitiendo la rehabilitación de cerca de 600 viviendas en cinco grupos residenciales de la ciudad.
Desde el consistorio se subraya que estas políticas “ya están teniendo un impacto directo en la ciudadanía”. Así, se refuerza el acceso a un derecho básico como es la vivienda y se contribuye a mejorar la calidad de vida de las familias más vulnerables.


