El Ayuntamiento de Vila-real ha puesto en marcha la campaña Taronges del meu poble a l’escola 25-26, una iniciativa dirigida a fomentar hábitos de alimentación saludable entre el alumnado y a poner en valor el producto agrícola de proximidad.
La campaña comenzó el pasado 3 de diciembre y se desarrolla en 15 centros educativos del municipio, con la participación de 3.751 alumnos y alumnas. A lo largo de toda la iniciativa se prevé repartir cerca de 2.500 kilos de fruta de kilómetro cero, procedente directamente de la agricultura local.

Hasta el momento, ya se han distribuido 1.770 kilos de naranjas y clementinas, y el reparto continuará hasta principios de febrero, alcanzando un total estimado de 2.490 kilos. En cada jornada se entregan alrededor de 350 kilos de fruta fresca, lo que garantiza que el alumnado consuma un producto de temporada, recién recolectado y con todas sus propiedades nutricionales.
Apoyo a la agricultura local y a la salud infantil
Las variedades que se están repartiendo son Clemenules, Clementina Sando y Clementina Hernandina, todas ellas reconocidas por su calidad y frescura. El coste total estimado de la campaña asciende a 2.241 euros, una inversión que refuerza tanto la salud infantil como el apoyo al sector agrícola local.
El concejal de Agricultura, Toni Marín, ha destacado que esta iniciativa “pone en valor la agricultura local y el producto de km 0, al mismo tiempo que fomenta una alimentación saludable entre los niños y niñas”, subrayando el compromiso municipal con la educación en hábitos saludables desde edades tempranas.


