El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) ha elevado a 40 el número de víctimas mortales y deja más de un centenar de heridos, según los datos actualizados por el 112 de Andalucía. Entre los afectados, 41 personas permanecen hospitalizadas y 12 están en la UCI, mientras el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha advertido de que la cifra de fallecidos “no es definitiva”.
En los dos convoyes viajaban cerca de 500 personas, de acuerdo con el recuento facilitado: 294 en el Iryo Málaga–Madrid y 184 en el Alvia Madrid–Huelva. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado desde el lugar del accidente que se decretan tres días de luto oficial y ha asegurado que el Ejecutivo dará a conocer lo sucedido “en cuanto se conozca” tras el trabajo de los técnicos.
Identificación de víctimas y apoyo a familiares
Las labores de identificación avanzan en paralelo a las tareas de rescate y retirada de material. La Guardia Civil ha habilitado oficinas para la recogida de muestras de ADN en Madrid, Sevilla, Córdoba, Huelva y Málaga, con el objetivo de acelerar el proceso de identificación, mientras desde la Junta de Andalucía se insiste en la complejidad de los trabajos por el estado de algunos vagones.
Investigación abierta y llamada a la prudencia
En el ámbito de la investigación, Puente ha señalado que se han localizado roturas de carril en un tramo de 200 a 300 metros, aunque ha pedido prudencia para determinar si se trata de una causa o una consecuencia. También se ha trasladado que el tren siniestrado había pasado una revisión reciente, según la propia compañía.
Convocatorias de duelo y cancelación de actos públicos
En la Comunitat Valenciana, numerosos actos institucionales y agendas públicas se han visto alterados o suspendidos en señal de duelo, con convocatorias de minutos de silencio y cancelación de eventos, incluida la actividad pública prevista en distintos municipios y administraciones.

