El secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, ha participado en una reunión coordinada por la Generalitat con la Asociación Española de Fabricantes de Azulejos y Pavimentos Cerámicos (Ascer) para analizar la situación de la cogeneración y la propuesta europea de recorte de los derechos gratuitos de emisión y su impacto sobre la industria cerámica.
Carrasco ha reclamado al Gobierno de España que “no olvide al sector cerámico y deje de asfixiar energéticamente al tejido industrial de Castellón”, y ha mostrado su preocupación por la falta de medidas de apoyo a una industria que constituye “uno de los pilares industriales más sólidos del país y una referencia europea por su peso económico, capacidad exportadora y generación de empleo”.
El secretario autonómico ha denunciado que el Gobierno central ha dejado de lado a la cogeneración, “incumpliendo el compromiso de impulsar subastas energéticas que permitieran la renovación de las instalaciones”. Esta situación, ha añadido “está provocando el cierre progresivo de plantas, fundamentales para la competitividad del sector cerámico, con un impacto económico estimado de 30 millones de euros”.
A esta circunstancia hay que añadir la propuesta europea de recorte de los derechos de emisión gratuitos, que, tal y como ha advertido el secretario, supondría un impacto adicional de 160 millones de euros. Carrasco ha alertado de que ambas medidas ponen en serio riesgo la viabilidad del sector y su capacidad inversora.
Carrasco ha reiterado el respaldo firme de la Generalitat a la industria cerámica, que en la provincia de Castellón genera 21.000 empleos directos y cerca de 90.000 indirectos, con una facturación aproximada de 5.000 millones de euros. “Estamos al lado del sector y lo seguiremos estando para compatibilizar descarbonización y competitividad”, ha afirmado.
Asimismo, ha puesto en valor el “enorme esfuerzo” que realiza la industria cerámica en sostenibilidad y eficiencia energética, recordando que, pese a tratarse de un sector de difícil descarbonización, cumple con las normativas europeas más exigentes e invierte de forma continuada en procesos más limpios y eficientes.
No obstante, ha subrayado que “el aumento de los costes energéticos, el maltrato a la cogeneración y la falta de alternativas tecnológicas viables inciden directamente en su competitividad y están provocando ya la paralización o aplazamiento de inversiones industriales.
Defensa de la cogeneración
Carrasco ha subrayado el carácter estratégico de la cogeneración para el sector cerámico, al permitir la producción simultánea de electricidad y calor con una elevada eficiencia, reduciendo consumos, emisiones y costes energéticos.
Hay que recordar que Castellón concentra cerca de la mitad de las plantas de cogeneración de la Comunitat Valenciana, que además se sitúan entre las más eficientes del país, con ahorros energéticos cercanos al 30 % y ha hecho hincapié en que la renovación del sistema de cogeneración requeriría una inversión de 140 millones de euros y evitaría el cierre progresivo de plantas.
En 2025, el 37 % de la potencia instalada en las plantas cerámicas de cogeneración alcanzará el final de su vida útil regulatoria de 25 años y dejará de percibir retribución regulada. La ausencia de un marco de subastas que permita su renovación y los recortes a la retribución plantados por el Gobiernos, “compromete gravemente la viabilidad de estas instalaciones acelerando el riesgo de cierre por falta de rentabilidad”.
Por último, el secretario autonómico ha insistido en que la desde la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, que dirige Marián Cano, “se defenderá sin descanso los intereses de la cerámica valenciana”, una industria líder y motor económico esencial de la provincia de Castellón, donde se concentra el mayor clúster cerámico de Europa.

