La Generalitat de Cataluña ha intensificado las medidas de control y prevención tras hallar este domingo al menos ocho jabalíes muertos en Cerdanyola del Vallès, en el entorno de Collserola, en un brote de peste porcina africana (PPA) que mantiene en alerta al sector agroalimentario catalán.
Estos casos sospechosos se suman a los seis ya confirmados entre viernes y sábado, todos en fauna silvestre, según confirmó el conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca, Òscar Ordeig. De momento, los casos se concentran únicamente en Cataluña, aunque las autoridades sanitarias advierten de la posibilidad de que la enfermedad llegue en las próximas semanas a la Comunitat Valenciana, especialmente a la provincia de Castellón, dada su proximidad y elevada densidad de explotaciones porcinas.
Durante una rueda de prensa en Lleida, Ordeig aseguró que el brote está “muy focalizado” en Cerdanyola y que la prioridad actual es evitar que se expanda: “Está muy focalizado y la prioridad es que no salgan de aquí”. El conseller celebró que, por ahora, las 39 granjas situadas en el radio de seis kilómetros permanecen libres de la enfermedad: “Hemos hecho analíticas en las 39 del radio de 6 kilómetros, que están inmovilizadas, y todas han salido negativas”.
Para reforzar el operativo, el Govern ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuya sección cinegética colaborará en las labores de contención dentro del perímetro de seis y veinte kilómetros. “La petición de la UME está hecha y ayudarán en el radio de 6 y 20 kilómetros”, afirmó Ordeig, quien insistió en la necesidad de sumar “el mayor número de efectivos para gestionar esta crisis”.
El plan de contención incluye la retirada urgente de cadáveres, la instalación de barreras, trampas y repelentes, así como el control exhaustivo del acceso al parque natural, donde se han registrado incumplimientos ciudadanos. El conseller advirtió que habrá “tolerancia cero” con quienes ignoren las restricciones y recordó el impacto económico que está en juego para Cataluña, que exporta alrededor de mil millones de euros anuales en productos porcinos.
Con el dispositivo en marcha, las próximas horas serán determinantes para conocer la evolución del brote y evitar su propagación hacia otras comunidades autónomas.

