La Diputación de Castellón ha puesto en valor el trabajo que desempeñan las guardas rurales en la protección de las explotaciones agrícolas, un servicio que el actual Gobierno Provincial implantó en 2024 y que tiene como objetivo reforzar la seguridad en los municipios más pequeños y prevenir robos en el campo.
La vicepresidenta provincial, María Ángeles Pallarés, se ha desplazado a La Jana para comprobar sobre el terreno el funcionamiento de esta iniciativa.
La Jana forma parte de los 15 municipios que reciben apoyo dentro de la segunda convocatoria de ayudas para la vigilancia realizada por guardas rurales. Este sistema está operativo ya en Traiguera, San Rafael del Río, Sant Jordi, Canet lo Roig, Rossell, Càlig, Vall d’Alba, Xilxes, La Llosa, Benlloc, Sant Mateu, Les Useres, La Salzadella y les Coves de Vinromà, además del municipio visitado este jueves.
Pallarés ha subrayado que “se trata de un servicio esencial para nuestros pueblos”, especialmente para aquellas localidades con una amplia superficie de cultivo, y ha destacado que la presencia de estos profesionales “refuerza el trabajo de quienes cada día cuidan y hacen prosperar nuestra tierra”.
Incremento presupuesto
El Gobierno Provincial ha incrementado este año el presupuesto destinado a estas ayudas un 50%, hasta alcanzar los 300.000 euros, y ha ampliado el alcance de la convocatoria. Si en 2024 solo podían optar municipios de menos de 3.000 habitantes, en esta edición la ayuda se ha extendido a localidades de hasta 5.000 habitantes sin servicio propio de vigilancia y cuyo término municipal tenga al menos un 30% de superficie cultivada.
Según Pallarés, esta medida es “crucial para proteger la producción agrícola, evitar robos y actos vandálicos y asegurar la viabilidad de nuestras producciones”. La vicepresidenta ha señalado además que estas ayudas contribuyen a impulsar el empleo, apoyar el desarrollo rural y favorecer la fijación de población en los pueblos más pequeños, al tiempo que refuerzan la tranquilidad de los agricultores.

