El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación aplica desde hoy el confinamiento obligatorio de todas las aves de corral criadas al aire libre ante el aumento del riesgo por gripe aviar. Según explican, la medida pretende evitar el contacto con aves silvestres migratorias que pueden portar el subtipo H5N1, altamente infeccioso.
Este refuerzo amplía al conjunto del país la prohibición de mantener aves al aire libre, que desde el lunes ya regía en alrededor de 1.200 municipios considerados de especial vigilancia. El Gobierno justifica la decisión en un “claro riesgo de contagio” hacia las explotaciones que no disponen de cerramiento completo.
La orden publicada en el Boletín Oficial del Estado obliga a que todas las explotaciones avícolas —incluidas las ecológicas, las de autoconsumo y las destinadas a la venta directa de huevos o carne— mantengan a sus animales bajo cubierta. En casos donde la estructura de la granja impida el confinamiento, las comunidades podrán autorizar el uso de telas pajareras u otros sistemas que garanticen la protección frente a aves silvestres, siempre que la alimentación se realice en espacios protegidos.
También se prohíbe la cría conjunta de patos y gansos con otras especies, el suministro de agua procedente de depósitos accesibles para aves silvestres —salvo tratamiento previo— y la presencia de aves de corral o cautivas en eventos, ferias o exhibiciones. Las autoridades autonómicas podrán permitir estas concentraciones únicamente si las aves proceden de la misma región y tras un informe favorable de riesgo.
Las medidas se suman a las adoptadas por las comunidades desde el 10 de noviembre tras la declaración de alto riesgo epidemiológico. Hasta la fecha se han detectado 14 focos en aves de corral, 5 en aves cautivas y 68 en aves silvestres, todos del subtipo H5N1. En paralelo, el Ministerio advierte de un incremento “notable” de casos en países del centro y norte de Europa, zonas de origen de muchas aves migratorias que se desplazan hacia España con la llegada del invierno.

